La cooperativa de Fuensanta de Martos desde el martes 29 de noviembre se encuentra en situación alegal, mientras el delegado de Medio Ambiente resuelve la apertura definitiva o no para esta campaña.
Desde el 18 de noviembre hasta el lunes 28, ha tenido un permiso temporal de apertura. Esta situación se deriva de una denuncia de un vecino por ruidos de la cooperativa. Desde esta denuncia se ha aislado la zona de descarga y limpieza, y en función de unas mediciones de sonido que se hicieron ayer “se resolverá”.
Mis reflexiones son las siguientes:
1. El alcalde del municipio del PSOE no ha hecho ninguna gestión para solucionar el tema.
2. ¿El interés general de un pueblo no debe ir antes del de un particular?
3. La cooperativa lleva asentada en su ubicación desde hace 60 u 80 años, cuando el vecino “perjudicado” compró su piso, hecho con mucha posterioridad, ¿no sabía al lado de dónde estaba?
4. ¿Cómo es posible que el sonido solo moleste a un vecino? ¿No será que lo único que persigue es un beneficio económico?
A estas alturas todos los productores de Fuensanta, que ya estamos bastante tocados con los precios de los últimos años, tenemos la cosecha en el árbol y sin poder ponernos a trabajar, contratar trabajadores e invertir en maquinaria por el más que probable cierre “sine die” de las instalaciones.